Alimentación y cambio

Cambio, cambio, cambio, cambio… Ultimamente esta palabra se repite cada día en mi mente como ese ritmo de una canción pegadiza que no se te va de la cabeza. Y es que, mirando alrededor, veo cambio, siento el movimiento, nuevas iniciativas, proyectos diferentes, creatividad, gente que se une, que comparte…

Que necesitamos un cambio es evidente. Así que tenemos dos opciones. Permanecer anclados en estructuras antiguas que ya no tienen nigún sentido, quejarnos, tener miedo, ser infelices y echar la culpa a la crisis, al sistema, políticos, empresas, y al mundo en general, o despertar, mirar hacia dentro, y unirnos al cambio.

El principal cambio está en nosotros mismos.

Yo os propongo empezar el cambio donde tenemos más capacidad de actuación, en nosotros mismos. No malgastes tu energía en querer cambiar las cosas que no están en tu mano, concéntrate en lo que sí puedes cambiar, y ese eres tú. Como dijo Albert Einstein, si buscas resultados distintos,  no hagas siempre lo mismo.

Transforma lo difícil en un reto, la negatividad en oportunidad y permítete pensar, reflexionar sobre lo que puede hacer para activar nuevas sensaciones y experiencias en tu vida que cambien tu situación.

Da igual si el cambio es pequeño, o grande, pero haz cosas diferentes. Ve caminando al trabajo, habla con esa persona que nunca has intercambiado una palabra y que siempre ves en el autobús, apúntate a ese curso que tanto te apetece, levántate antes para correr 20 minutos, toma clases de baile, píntate los labios de rosa y ponte una flor en el pelo, queda con ese amigo o amiga que hace tiempo que no ves, haz un viaje tu sólo,  CAMBIA TUS HÁBITOS ALIMENTICIOS. Hay miles de opciones en la vida para probar cosas nuevas, mejorar nuestra calidad de vida, disfrutar del momento, compartir, reir, disfrutar, soñar. Deja de pensar, de ponerte excusas y haz. Vamos! No pierdes nada por probar.

La alimentación como mecanismo de cambio

Para mi la alimentación es una rueda que activa el engranaje del cambio. El cambio es un proceso interno que se desarrolla en nuestro interior. Las personas que se adaptan al cambio son normalmente curiosas, abiertas, receptivas, soñadoras, con ilusión, ganas de aprender, de generar nuevas oportunidades.

El cambio es una actitud. Un modelo alimenticio basado en el bienestar humano, comer fruta y verdura cruda, alimentarse de vida,  sentirse lleno de energía, salud, y contribuir al desarrollo de un sistema que respeta los recursos de planeta. LLevar una disciplina con nosotros mismos y sentirnos satisfechos con el resultado. Cuando te alimentas de una manera saludable te apetece hacer deporte, cambiar otros hábitos,  cuidarnos más, y así nos sentimos motivados para empezar nuevos proyectos, poner en marchar ideas, conocer nuevas personas, y empezar a crear otra realidad.

Sólo tienes que probar, y si no te gusta el resultado, no pasa nada, pruebas otra cosa.

¿Qué vas a hacer este fin de semana diferente? Prueba a ser crudivegano, come sólo fruta, verdura y algunos frutos secos, toda la cantidad que quieras, a ver como te sientes el lunes 🙂

Publica un comentario