Comer con atención, la sabiduría cuerpo-mente

El post de hoy está escrito por Juan Carlos Montoya, consultor  Mindfulness de www.plenaccion.es En él, nos invita a reflexionar sobre el concepto de atención plena, integrándolo con la alimentación, como herramienta  para conectar con en el aquí y ahora, y por tanto con nuestra esencia.. En todas las áreas de nuestra vida,  y por supuesto cuando aplicamos consciencia el la alimentación, la experiencia se transforma por completo.  Yo empiezo el día 15 un curso online de 40 días donde aprenderemos a integrar esta práctica en nuestra vida diaria. En la web podréis encontrar más información si estáis interesados.

No podemos negarlo, aunque nos pasemos la vida ocultándolo. Vivimos en un mundo hiperacelerado en el que la búsqueda del placer inmediato, la necesidad artificialmente creada de intentar tenerlo todo para ser felices, nos lleva de camino hacia el desastre. Vivimos en un mundo de locos, pero en el fondo, un mundo maravilloso que tenemos la obligación de cambiar,  respetar y cuidar.

Esa constante aceleración que imprime el mundo de la multitarea, tiene un claro reflejo en la forma que nos situamos ante uno de los hechos más importantes para un ser vivo, como es no solo la respiración, sino la alimentación.

Mindfulness

Aquellos y aquellas que tengáis un coche o una moto, estoy seguro que no le ponéis un poco de lejía en lugar de gasolina, o no le echáis aceite ya usado, sino que tratáis de “meterle” lo mejor para que os dure más. ¿y qué hacemos con nuestro cuerpo y nuestra mente?. Pues curiosamente, todo lo contrario. El ser humano es capaz de pasarse la vida echando combustible del malo al cuerpo incluso reconociendo el mal hábito. ¿Es posible corregir estas actitudes que no solo nos dañan como seres vivos, sino que dañan a otros?. La respuestas es un rotundo SÍ, y una de las herramientas que podemos utilizar para retomar los buenos hábitos en nuestra alimentación es la práctica de la atención plena o Mindfulness; un conjunto de sencillas, pero potentes herramientas, que nos facilitan algo tan sencillo como prestar atención en todo lo que hacemos.

A través de los buenos consejos que Cris nos ofrece en su página web, nos damos cuenta de que hay otras formas sanas y nutritivas para alimentar nuestro cuerpo y, cómo no, también nuestra mente. En el caso de la práctica de mindfulness, podemos aprender a conectar con el hecho de la alimentación de otra forma mucho más consciente y serena.

Este mundo acelerado en el que habitamos, hace que no seamos conscientes del hecho sencillo de alimentarnos para la vida y no para el sufrimiento. Al igual que la respiración, nuestra forma de comer nos ofrece una importante información de cómo estamos emocionalmente hablando, de cómo es nuestra relación con el entorno que habitamos y de cómo nos enfrentamos a nuestra realidad.

Estar constantemente atrapados por la rumia de nuestros pensamientos, andar siempre dando saltos entre el pasado que ya fue y el futuro que aún no es, nos saca del único espacio que es real y en el que habitamos juntos cuerpo y mente, que no es otro que el instante presente; el Aquí y Ahora.

Os animo a la práctica de la atención plena; un excelente complemento a los consejos de Cristina y para comenzar, nada más saciante y enriquecedor que disfrutar de una comida en silencio. Prepara tus alimentos poniendo atención a su color, a su textura, a su tacto, a su olor…¡¡incluso a su sonido!! y practica en silencio su preparación. Cuando estés en la mesa dispuesto/a a ingerirlos, obsérvalos en silencio y, por un instante, piensa en la cantidad de vida que ha hecho posible que ahora estén ahí; frente a ti.

Alimentarnos ha de ser también la expresión de una nueva forma de ser, estar y hacer en un mundo acelerado pero que se puede cambiar. A veces, todo puede empezar, teniendo una nueva relación con tu alimentación desde la práctica de la atención plena o mindfulness.

Para empezar…¡¡hoy puede ser un buen día!!

Juan Carlos Montoya

Consultor Mindfulness

www.plenaccion.es

Publica un comentario