¿BEBES AGUA DEL GRIFO O EMBOTELLADA?

Si eres una de esas personas que todavía bebe agua del grifo o embotellada, esta información, te interesa. Y entonces te preguntarás, y ¿qué agua bebo entonces? Hoy en día es indispensable tratar el agua de una manera profunda con un sistema que elimine los microcontaminantes.

La contaminación ambiental que proviene de los vehículos, los tóxicos de las casas (pinturas, productos del hogar, medicamentos…) de las industrias, los restos de pesticidas, herbicidas , plásticos, metales pesados, y demás venenos y sustancias, acaba en los ríos y mares, y aunque el agua se potabiliza, no es saludable por el efecto acumulativo que tienen en nuestro organismo.

Los contaminantes ambientales modifican hormonas (disruptores hormonales o endocrinos), afectan al sistema nervioso, neuronas, aparato respiratorio y esto causa numerosos desequilibrios en cadena y patologías crónicas y enfermedades.)

Los químicos en nuestro interior desequilibran la flora, afectando a nuestro sistema inmunológico y capacidad de absorber nutrientes, acidifican el organismo, proliferan las cándidas y parasitos, se alteran los neurotransmisores, hormonas y por tanto nuestros sistemas dejan de funcionar. Los tóxicos se quedan en tejidos, cerebro, sangre, y hacen que estemos en un estado de inflamación crónica, ya que nuestro organismo se intenta defender de los agentes extraños. Entonces cuando necesitamos que nuestro sistema de defensas responda por cualquier amenaza externa, no está al 100%

La legislación y los sistemas de regulación, no tienen ni pies ni cabeza. Establece limites permitidos por cada sustancia/producto, pero no se tiene en cuenta efecto acumulativo de todos los contaminantes a los que estamos expuestos, ni su exposición durante años y años. Tampoco nadie tiene en cuenta que cada vez hay más productos con los que nos estamos intoxicando en productos de higiene, limpieza, comida, envases, aire…

Pero si que vemos como las cifras en la que aumentan las enfermedades hormonales, crónicas, digestivas, inflamatorias, cánceres, fibromialgia, autismo, cansancio crónico, obesidad, parkison, alzheimer, así como enfermedades emocionales como ansiedad, depresion…

Por suerte hay muchas personas como Nicolas Olea, difundiendo este tipo de información. El Catedrático del Departamento de Medicina Física y Radiología de la Universidad de Granada. Doctor en Medicina y Cirugía. Os dejo una conferencia magistral donde desarrolla estos temas con estudios epidemiológicos  que demuestran el efecto tóxico de las sustancias en nuestra salud.

 

No es cuestión de crear alarma, pero sí conciencia. Es clave dejar de ingerir todos los tóxicos que podamos, comer ecológicos, usar utensilios de cocina con materiales adecuados, filtrar el agua, el aire, reducir el consumo de envases…

Y también es clave practicar protocolos depurativos para eliminar las toxinas que hemos acumulado durante estos años.

Para todos los que me preguntáis, que sistema tengo yo, podéis verlo en mi tienda pinchando aquí. Es el más potente que he encontrado ya que filtra los contaminantes químicos, pero también los biológicos (virus, bacterias y parasitos) y vitaliza el agua para que pueda cumplir sus funciones correctamente en el organismo, ya que si el agua que bebemos no es de  calidad, no puede nutrir las células a nivel interno ni desintoxicarlas.

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